Aura y Laura: “Vivimos en una furgoneta y nuestro jardín es el mundo”


Aura Robert y Laura Font tienen 27 años. Aura nació en Barcelona y Laura en Murcia, aunque se ha criado en Mallorca y ha vivido en Barcelona. Aura estudió teatro y Laura, comunicación y cooperación Internacional. Tienen en común que ninguna de las dos se ha dedicado a las profesiones que estudiaron. Cuentan que “nuestra carrera es la vida misma. Decidimos día a día lo que vamos a hacer”. En 2011 se conocieron en Ibiza: “Las dos hacíamos macramé y empezamos a enseñarnos la una a la otra. Hoy somos pareja”.

Tras el primer verano en Ibiza, decidieron viajar: “Estuvimos año y medio recorriendo Centroamérica: Desde Panamá hasta California, y vuelta, haciendo macramé. Nos creó adicción vivir al aire libre y, al volver a España, lo primero que hicimos fue comprarnos una furgoneta”.

Aura y Laura

Aura y Laura

Ahora ese vehículo es su casa y simboliza su estilo de vida: “Nosotras empezamos a hacer artesanía viajando. El macramé nos permite que, sólo con un hilo y las manos, podemos tejer donde queramos. Podemos disfrutar de lo que nos rodea y producir. El macramé es un tipo de artesanía muy pura, muy ancestral, que se utilizada desde antes que existieran las herramientas para hacer vestuario. No necesitas maquinaria y eso nos encanta. Empiezas de cero y puedes concluir todo el proceso de creación. El macramé es nuestra herramienta, nuestro lenguaje”.

Ibiza es su destino en verano: “Decidimos venir a Ibiza porque la gente es más original y se arriesga más a la hora de comprar material diferente. La isla nos encantó y cada año volvemos otra vez”.

Donde más les gusta aparcar su casa rodante es en el norte de la isla porque dicen que “se respeta más la naturaleza. Nuestros sitios preferidos son la costa y el bosque. Especialmente nos gusta Pou des Lleó, aunque nunca estamos en un mismo sitio”.

Reconocen que su forma de vida no es fácil, pero aseguran que son felices: “Vivimos bien porque necesitamos mucho menos de lo que necesita la gente capitalista: No creemos en el consumo depredador ni en acumular por acumular. Vivimos, nos alimentamos y somos felices. Nos tenemos la una a la otra, que es lo más importante. Muchas personas no pueden decir lo mismo”.

Esta conversación tiene lugar en Las Dalias, un día lluvioso de septiembre. Y empiezan contado que “nunca hemos estado en un lugar que se parezca a Las Dalias. Hemos hecho muchos amigos. Tenemos a gente muy importante para nosotras en el mercadillo”.

¿Cómo es vuestra vida?

Aura: Nos encanta vivir en la furgoneta. Es un espacio muy chiquitito, pero tiene un jardín muy grande, que es cada uno de los lugares a los que vamos. Tenemos la ventaja de que cada día nos despertamos en un sitio distinto y es bonito convivir con el mundo que te rodea. También es complicado. Es verdad que nos echan de muchos sitios o nos ponen trabas. Tenemos cocina, baño, cama, pero la mayor parte de la gente abre el grifo de su casa y sale agua corriente. Para nosotras no es así: Todas las dificultades se superan con mucho trabajo personal y paciencia. Para nosotras supone un aprendizaje continuo y mucho esfuerzo en pensar y organizarnos.

¿Qué vendéis en Las Dalias?

Aura: Hacemos pulseras, collares, anillos, pendientes…..joyería artesanal. Es macramé con piedras o piezas de plata. Creemos que nos ayuda a aumentar el valor de nuestro trabajo. Sin la plata o las piedras, a la gente le cuesta más valorar la importancia del tejido. Es un macramé elegante que nos permite llegar a un tipo de público que, de otra manera, no llegaríamos. Son piezas fáciles de transportar si eres un viajero.

¿Dónde encontráis la inspiración?

Aura: Va cambiando. Cada persona te enseña un mundo diferente. También depende del momento en el que estamos cada una de nosotras.

¿Qué significa Las Dalias para vosotras?

Aura: Llevamos dos años en Las Dalias: 2013 y 2014. Nos va bien en el mercadillo porque la gente que va a comprar es más alternativa y se atreve más. Les gusta llevarse del mercadillo un macramé de calidad. Es gente que valora la artesanía y nos dicen que nuestro trabajo es muy original. Laura: Las Dalias es una gran familia, un lugar donde sabes que estás rodeado de personas que tienen las mismas inquietudes que tú y que buscan una forma de vida parecida. Nos gusta Las Dalias porque es un lugar donde se tienen muy en cuenta a los niños y a las familias. Hay niños por todas partes: ellos son protagonistas y están en un ambiente donde se les escucha. Es curioso que a veces vemos a turistas a Las Dalias que llevan a sus hijos atados. Sin embargo, los niños de Las Dalias, los hijos de los artesanos, están libres, todo el mundo les conoce y les presta atención.

¿Qué habéis encontrado en Ibiza?

Aura: Ibiza en general es una muestra de casi todos los tipos de personas y cosas que encuentras por el mundo. Todo eso se junta en esta isla tan pequeña. Tanto cosas muy positivas, como otras que no lo son tanto. Lo malo de Ibiza son las discotecas y toda la gente que sólo quiere drogarse y destruirlo todo. Hay zonas que están muy destrozadas por la construcción y los hoteles. Todo eso siempre lo intentamos esquivar y nos vamos con la “furgo” al norte.

¿Os considerais hippies?

Laura: Hippy supone un concepto social y una época muy diferente. Nuestra generación ha intentado rescatar algunos de los valores que trajeron los hippies hace 40 años, cuando intentaron cambiar la sociedad. Ellos plantaron una semilla y nosotros ahora recogemos los frutos. Pero nosotras ahora tenemos que plantar otro árbol, con otro nombre y otra conciencia, en una era diferente. Ahora mismo en Ibiza encontramos a gente que está intentando promover un cambio.

¿Qué tipo de cambio?

Laura: Pasa por cuidar el medio ambiente y la familia, que en nuestro caso son nuevos modelos de familia. Queremos ser nosotras mismas y que se nos respete, cosa que en algunos lugares de España no es fácil. Nuestra idea es vivir según un modelo y un concepto sostenible, tanto a nivel medioambiental como social. Buscamos gente que quiera vivir fuera del capitalismo y el consumismo y en concordancia con su entorno. Aura: Estamos intentando encontrar un lugar, un territorio o un espacio para llevar ese tipo de vida. Queremos vivir en un lugar con gente que tenga proyectos e ideas parecidas a las nuestras. Eso implica construir una casa utilizando materiales biodegradables, tener un huerto e hijos, en un ambiente de respeto por la naturaleza y donde los pequeños estén rodeados de personas que apuestan por valores, por encima de los bienes.

¿Cuáles son los valores que vosotras defendéis?

Aura: El respeto y la tolerancia. Cada persona es libre de ser quien quiera ser, siempre respetando a los demás. Eso es lo esencial y también respetar el entorno y la naturaleza. Laura: Los hippies de los 60 querían cambiar su presente y creo que nosotras queremos algo más: cambiar la sociedad en un mundo global. Aura: La realidad socioeconómica es muy diferente. En los 60, 70 u 80, la sociedad tenía bienestar y ellos eran los raros que habían saltado de un barco que iba bien. Ahora todo va mal. Laura: Ahora es más fácil que la gente salte del barco. Lo más importante de ese árbol que a nosotros nos toca plantar con sus raíces en la educación y los niños. Tenemos que cambiar nuestra forma de funcionar porque nos estamos cargando el planeta y las relaciones humanas. Estamos haciendo todo mal y hay que cambiar el rumbo, con más conciencia.

¿Qué es lo que más os gusta de Ibiza?

Aura: Que esos valores aún perduran aquí y puedes convivir con ellos. En Ibiza yo me siento más libre. Puedo ser quien quiero ser y vivir según el estilo de vida que he elegido. Laura: Aunque seas diferente y sin que nadie te juzgue. Todo el mundo te respeta. De la Ibiza que yo conozco, me parece muy importante el respeto a los niños: Aquí en Las Dalias, corren y juegan y son felices. En Barcelona están encerrados en su casa con una consola. Para mí, que quiero crear una familia, eso es muy importante.

¿Lo que menos os gusta de Ibiza?

Laura: Las discotecas, el turismo masivo o que se carguen las costas…Las cosas que vemos que ocurren en otras partes de la península, dan mucha más pena en esta isla, porque es pequeñita. Esto es un paraíso y es lamentable que nos lo carguemos entre todos. Y todos tenemos responsabilidad y formamos parte de eso.

¿Cuál es la diferencia en vuestra vida en verano y en invierno?

-Este invierno no sabemos qué vamos a hacer. Estaremos buscando el terreno donde queremos vivir en el futuro. Nuestra idea es viajar, pero siempre mantener el cordón umbilical con Ibiza.

¿Cómo veis el futuro de Las Dalias?

Esperamos que siga creciendo el número de artesanos con buenas ideas y que trabajen de forma artesanal, es decir, que lo hagan todo a mano.

Texto: Silvia Castillo - Foto: Massimo Aspide