FELICES 62 Las Dalias de Ibiza


FELICES 62 Las Dalias de Ibiza

Hace 62 años, el 4 de noviembre de 1954, día de San Carlos, nuestro abuelo, el agricultor y carpintero Joan Marí, abrió un local como sala de baile que se convertiría en leyenda de Ibiza.

Hacer un balance de los 62 años transcurridos desde la fundación de Las Dalias hasta hoy significa recorrer con la memoria las vertiginosas curvas de los cambios y las modas que ha vivido esta isla desde la payesía profunda hasta las sesiones de música trance, pasando por el flamenco, la contracultura hippy, el rock, el blues, el turismo masivo, los viajes a Oriente y la libertad, sobre todo la libertad.

62 años en la vida de este rincón de Ibiza podrían recogerse en una película cuya primera escena comienza en un sinuoso camino por el que ancianas de negro riguroso se cruzan con unos melenudos llegados en busca del paraíso. La película, inacabada, como la vida, se desarrolla hasta llegar a un oasis de color convertido en mercadillo, legado de libertad, el más preciado tesoro. En el núcleo de la cinta se suceden planos de hippies tocando la guitarra hasta el alba, de esas primeras rubias nórdicas que se bañaban desnudas y que afrontaban la existencia con flores en el pelo, en una utopía que creyeron posible y con una apasionada e inaudita disposición a la fusión de filosofías radicalmente diferentes, al menos en su apariencia.

Porque 62 años de Las Dalias es hablar de sincretismo, de cómo convivían en armonía jóvenes apasionados por la naturaleza con rudos agricultores que, justamente, sobrevivían de lo que daba el campo; 62 años de tolerancia, de respeto, de belleza, de una búsqueda de la espiritualidad conjugada con un ancestral misterio, de la unión en una isla del canto al amor libre y la sabiduría atávica de sus viejos moradores.

¡Por estos 62 años y por todos los que vengan!

Felices 62