Un éxito total. Así se resume la mayor aventura protagonizada hasta ahora por el mercadillo de Las Dalias en el extranjero. La caravana multicolor de ropa, complementos y regalos se instaló en Ámsterdam durante los cuatro primeros días de mayo para ofrecer a los holandeses nuestro estilo de vida y nuestra propuesta de creatividad.

Casi 15.000 visitantes, más de 100 puestos instalados, toneladas de artesanía enviadas en containers y más de 150 personas desplazadas desde Ibiza constituyen las cifras generales del mayor viaje colectivo fuera de España realizado hasta ahora en la historia de la isla. Y el balance es puro optimismo, muy positivo, satisfacicón general y ganas de volver a emprender una experiencia similar en otras ciudades europeas.

Las Dalias On The Road se instaló en el recinto de la Westergasfabriel, un antiguo depósito de gas reconvertido en centro cultural y de eventos, situado en una zona de parques y ocio muy popular en la capital holandesa. Las coincidencias entre el estilo de vida de los holandeses y los ibicencos, su admiración mutua, fueron suficiente reclamo para que miles de mujeres (la inmensa mayoría de los visitantes) acudieran a la llamada del mercadillo, sustentada en una intensa campaña de promoción on line y en los principales medios de comunicación de Ámsterdam.

La actuación de Paco Fernández y la ceremonia de homenaje a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial fueron algunos de los momentos más emotivos del evento, en contraste con la constante animación en el rincón de los niños (con los clowns Hugo y Rudy Rudine) y el ambiente sosegado en los jardines o en las sesiones matinales de yoga.

El bullicio del recinto se tornaba por las noches en un ambiente relajado, de vacaciones, en las zonas comunes del hotel donde se hospedó buena parte de la expedición. Un excursión en barco puso el broche final a esta experiencia inédita, que posiblemente volverá a repetirse: “Quieren que volvamos, y si no volvemos a Ámsterdam iremos a Berlín, a París, de nuevo a Madrid o a otras ciudades. No podemos estar más contentos”, expresa un satisfecho Juanito, propietario de Las Dalias, orgulloso de haber puesto “una pica en Flandes”, esa vieja expresión castellana que se utiliza para indicar que se ha realizado algo muy complicado y costoso o un largo viaje que además supone un hito. No es para menos.